El pasado jueves, arqueólogos  de Egipto y Alemania descubrieron fragmentos de una enorme esfinge en un pozo fangoso localizado en El Cairo,  Egipto. Es casi 100% seguro que representa al faraón Ramsés II. 

El hallazgo tuvo lugar en el distrito de Matariya y de inmediato comenzó la extracción de los restos de la estatua faraónica, los cuales datan de hace más de tres mil años. La estatua fue elaborada con 'cuarcita', una piedra dura compuesta principalmente de granos de cuarzo. Hasta ahora han sido desenterrados del lodo el torso, partes de la cabeza, la corona y los ojos.


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El método de extracción provocó fuertes críticas en los medios de comunicación egipcios, ya que las autoridades utilizaron una excavadora de construcción pesada. La arqueóloga Monica Hanna comentó  que existían otros varios métodos para levantar las estatuas aún cuando éstas se encontraban anegadas en el subsuelo acuoso. En situaciones similares se han utilizado bombas de agua que absorben el agua del rededor  antes de sacar los monumentos con ayuda de cuerdas.

Sin embargo, Mahmud Afifi jefe del Ministerio de Antigüedades del país,  explicó que tal maquinaria fue usada sólo para sacar la cabeza, ya que es la parte más pesada, pero que se colocaron barras de madera y corcho para garantizar que las piezas no sufrieran daños. La excavación se llevó a cabo bajo la supervisión de los arqueólogos, dijo e indicó que el resto de la estatua de aproximadamente ocho metros de altura permanece bajo el lodo, por lo que  se estudian nuevos métodos de extracción. 

 

Publicado en Notas Curiosas