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Medio Ambiente

Medio Ambiente (196)

A menudo pensamos que el cambio climático y los destrozos en el medio ambiente son cosa de la época industrial, pero no es así. Un nuevo estudio apunta a que la actividad humana está detrás de la creación del mayor desierto del planeta: el Sahara.

Hace 11.000 años, el Sahara ofrecía un paisaje muy diferente al árido desierto que es hoy. La paleoclimatóloga de la Universidad de Arizona, Jessica Tierney, explica que en aquel entonces la región era diez veces más húmeda, con verdes praderas salpicadas de lagos. Sabemos que era así por los registros fósiles de esa época.

Las lluvias que alimentaban este vergel procedían de los vientos monzones que bañaban periódicamente buena parte de África durante el periodo conocido como Óptimo Climático del Holoceno.

Hace alrededor de 8.000 años, sin embargo, las lluvias dejaron de visitar el Sahara.

Hasta ahora se pensaba que la causa de este cambio climático que se prolongó a lo largo de casi mil años era una alteración en la inclinación del eje de rotación de la Tierra, pero esta teoría no convence a todos. La fecha de inicio del cambio que secó el Sahara coincide sospechosamente con la primera llegada masiva de seres humanos a la región, seres humanos que trajeron consigo la agricultura.

La idea de que la actividad agrícola extensa pueda cambiar el clima a nivel local no es nueva. Hay hipótesis muy asentadas que apuntan a que las poblaciones humanas del neolítico lograron frenar la penetración de los monzones en el sudeste asiático. En el Sahara podría haber ocurrido algo similar, explica David Wright, de la Universidad Nacional de Seúl.

A medida que la agricultura secó la zona, los habitantes se fueron o adoptaron la ganadería como método de subsistencia. La autora del estudio se propone profundizar en esta hipótesis y buscar nuevas evidencias paleontológicas que sustenten la teoría de la desertización por causas humanas.

Hoy, el Sahara es el desierto más grande del planeta. Abarca más de 10 países africanos y cubre una región de nueve millones de kilómetros cuadrados. Las precipitaciones medias en la zona son de menos de 20 milímetros de agua al año.

Las fuertes lluvias que azotan regiones costeras de Perú y Ecuador desde el inicio del 2017 pueden ser indicativas de un fenómeno climático de escala mundial.

En Perú, particularmente en la región norte del país, las inundaciones y deslizamientos generados por las lluvias causaron decenas de muertes y afectaron a decenas de miles de personas. En la costa ecuatoriana, la población vive una situación similar. Desde hace más de dos décadas no se veía un fenómeno climático semejante en las zonas afectadas.

 
Los meteorólogos peruanos han bautizado el fenómeno como 'El Niño Costero', y especialistas de todo el mundo observan la manera en que se desarrolla, "por si se trata de una señal de que se acerca un 'Niño' de escala planetaria". 

Pese a que, actualmente, todavía no se observa un fenómeno climático a nivel planetario, los científicos no descartan la posibilidad de que uno tenga lugar en los próximos meses. "Si el calentamiento en el Pacífico este se mantiene, podría ser precursor de un 'Niño' global", alertó la publicación que aclaró la información.

La probabilidad de que un 'Niño' mundial tenga lugar en los próximos meses es del 40%, de acuerdo con los expertos consultados por el medio británico.

Una  innovadora esponja que absorbe petróleo que puede ser la solución para los derrames de crudo . Sus creadores dicen que este material puede absorber hasta 90 veces su propio peso y puede ser la solución para limpiar los lugares que resultan afectados por los derrames de petróleo.

Se llama  Oleo Esponja, desarrollada por científicos del Laboratorio Nacional de Argonne, de la Universidad de Chicago y el departamento de Energía de Estados Unidos. La esponja es un bloque de hule espuma, parecido a un almohadón, que puede absorber fácilmente el petróleo del agua, sin absorber el agua. La esponja luego se exprime para volver a utilizarla de nuevo y el crudo puede recuperarse.

 

Según los científicos del Laboratorio Argonne, en las pruebas que llevaron a cabo en un tanque gigante de agua salada, la Oleo Esponja logró recoger exitosamente tanto petróleo como aceite sobre y bajo la superficie del agua.

La Oleo Esponja

Aunque ya existen varios productos capaces de absorber crudo, estos no permiten aprovechar el material absorbido ya que una vez utilizados deben ser desechados o incinerados. Para el diseño de la Oleo Esponja los investigadores ya contaban con una serie de moléculas capaces de atrapar petróleo, pero carecían de una estructura útil a la cual estas moléculas pudieran adherirse de forma permanente. Así que probaron varios materiales, comenzando con el hule espuma de poliuretano que se utiliza en innumerables aplicaciones, desde cojines para muebles hasta aislamiento en construcciones.

Los científicos crearon una nueva superficie química para cubrir el hule espuma para que las moléculas que atrapan el petróleo pudieran adherirse con firmeza a éste. Después de varias pruebas y errores, lograron desarrollar una delgada capa de óxido metálico para cubrir la superficie del hule espuma, la cual actúa como un pegamento para adherir las moléculas que después son depositadas en una segunda capa.

 

Según los científicos las pruebas mostraron que la esponja puede potencialmente ser utilizada para limpiar puertos donde el aceite y el petróleo tienden a acumularse por el tráfico de embarcaciones. Aunque en las pruebas la esponja logró limpiar exitosamente el petróleo, no se sabe si el material se comportará de la misma forma con la presión de las profundidades del mar.

Por ahora lo que quedó demostrado es que puede ser útil para la limpieza de derrames en la costa. Los científicos aseguran que continuarán perfeccionando el material.

Martes, 14 Marzo 2017 09:56

El calentamiento de los océanos, va en aumento

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El calentamiento de las aguas marinas supera en un 13% los cálculos previstos y sigue acelerándose, asegura John Abraham, uno de los autores de la investigación  que presenta estimaciones actualizadas del aumento de las temperaturas marinas entre los años 1960 y 2015.

 

Las tasas del calentamiento global del año 1992 son casi dos veces más altas que las de 1960, afirma Abraham, que advierte que en los años 90 el proceso empezó a afectar a aguas de unos 700 metros de profundidad.

Otros descubrimientos del equipo muestran que los océanos sureños han experimentado un enorme calentamiento y que los océanos Atlántico e Índico solo han empezado a sufrir este proceso recientemente.

Abraham subraya que los conocimientos de los científicos sobre el aumento de las temperaturas marinas proporcionan una base para la teoría de que el proceso radica en las actividades humanas. Asimismo, sostiene que los datos obtenidos podrían tener "consecuencias profundas".

 

La disminución del nivel de oxígeno en los océanos es considerado como otro efecto nocivo causado durante los últimos 50 años por el incremento en un grado centígrado de la temperatura del ambiente, que a su vez es producto de varios factores como la constante emisión de gases a la atmósfera terrestre. Así, un estudio realizado por un grupo de expertos alemanes del Centro de Investigación Oceanográfica Helmholtz (GEOMAR) y de la Universidad de Kiel, analizó los datos del nivel de oxígeno colectados en las últimas cinco décadas. Los resultados, reflejan una disminución del 2 % en el nivel del gas vital en los océanos.

Aunque no parezca una cantidad significativa, se trata de unos 80.000 millones de toneladas métricas de oxígeno, una cifra considerada por los expertos como suficiente para alterar ecosistemas y crear 'zonas muertas' en nuestros océanos. Es así que la cantidad de regiones con falta total de oxígeno en las profundidades de los océanos se ha cuadriplicado en el último medio siglo.

De acuerdo a una imagen tomada el 5 de marzo por el satélite estadounidense Landsat 8 algo muy extraño esta pasando en la Antártida; el hielo marino en Granite Harbor, una bahía situada cerca del mar de Ross, posee un tono verde.

De acuerdo con el glaciólogo marino Jan Lieser, el tono verde del hielo probablemente se debe al trabajo del fitoplancton. De acuerdo con el medio, el mismo crece en la Antártida en verano, puntualmente en el hemisferio sur en el periodo desde octubre a febrero. Actualmente en la Antártida es otoño, pero los especialistas del Observatorio de la Tierra de la NASA afirman que el fenómeno también puede ocurrir durante esta estación.

De tal modo, el fitoplancton que floreció al final de la temporada parece haber quedado atrapado en el hielo marino recién formado, dándole un tono verde. En el otro extremo del globo, también las aguas del Ártico experimentan floraciones de fitoplancton, señala el portal.

 

Científicos de la UNAM desarrollaron a partir de las semillas de tamarindo una espuma biodegradable que podría sustituir al unicel.

Mientras que el poliestireno expandido tarda cientos de años en biodegradarse, la creación de científico del Instituto de Investigaciones en Materiales, Alfredo Maciel Cerda, y del maestro en Ciencia de la Facultad de Química, Abel Humberto Cortés Arce, entre dos y tres meses porque a la intemperie los hongos y bacterias se las comerían. 

Como resultado, “se generarían agua y dióxido de carbono, pero no lixiviados (líquidos resultantes de un proceso de percolación de un fluido a través de un sólido) que al llegar a los mantos freáticos contaminan las aguas”, aclaró Maciel.

La máxima casa de estudios dio a conocer que México produce 39 mil toneladas de tamarindo al año, y una tercera parte de este fruto son semillas, de las cuales se desechan unas 12 mil toneladas, mientras que en otros países, como la India, se aprovechan como alimento para el ganado.

Las semillas de tamarindo contienen mayoritariamente un polisacárido o polímero hecho de glucosa como los almidones, al que se le injertó químicamente acrilato de etilo, una sustancia que por sí sola es como un hule.

La espuma podría servir para sustituir el poliestireno expandido en la elaboración de vasos y platos desechables, empaques para aparatos electrodomésticos y equipo científico, paneles de anuncios, aislantes térmicos para la construcción, cajas de pescado o neveras, entre otras. Su ventaja es que, una vez desechada, tardará sólo tres meses en biodegradarse en condiciones de humedad del ambiente, destacó la UNAM en un comunicado.

Los universitarios ya disponen de la espuma biodegradable como un producto caracterizado a nivel laboratorio, el siguiente paso es escalar su producción a nivel industrial; con este fin ya diseñan un procedimiento óptimo como tema de tesis de licenciatura del alumno de la Facultad de Química, Ramsés Gutiérrez.

Antes de este proyecto, Maciel Cerda, en colaboración las maestras en Ciencias, Alicia del Real y Daniela Wallander, creó un laminado no espumado al que se le puede dar la forma de productos desechables, como vasos y platos para fiestas, ya protegido con una solicitud de patente.

Igual que la espuma biodegradable, una vez seco, este laminado espumado, moldeado a partir de un medio acuoso, ya no se disuelve en agua, ni con los disolventes comunes como acetona, tolueno, benceno o tíner. 

Otro proyecto que se encuentra en espera son listones para regalo biodegradables con poli (ácido láctico) o con el polisacárido de las semillas de tamarindo; “el objetivo sería determinar cuál de los dos es el que les daría más brillo para que tuvieran un terminado más atractivo”.

Los listones comerciales se hacen con la mezcla de dos polímeros hermanos que no se llevan bien; no se unen en una mezcla homogénea porque no se disuelven en cualquier proporción, por eso a pesar de ser tan brillantes se nota la porosidad. Al producir los listones, estos dos polímeros se funden, se mezclan, se colorean y se estiran o alargan en estado fundido para que queden brillantes, concluyó

Más del 80% de la personas que viven en áreas urbanas del planeta donde se monitorea la calidad del aire están expuestas a niveles de contaminantes que superan los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud, OMS.

"La contaminación del aire, debido a altas concentraciones de partículas pequeñas y finas, es el mayor riesgo ambiental a la salud y causa más de tres millones de muertes prematuras a nivel global cada año", agrega la OMS.

¿Pueden los árboles ser parte de la solución al problema? 

El interrogante no es fácil de responder en detalle, pero dos científicos en Estados Unidos llevan años dedicados a indagar en esta incógnita. Y sus hallazgos son sorprendentes.

La necesidad de disminuir la contaminación en ciudades es imperiosa. El principal riesgo es que esas partículas son las que penetran profundo en los pulmones.  Otro problema particularmente grave en Europa es el del dióxido de nitrógeno que proviene principalmente de los vehículos diésel.

Cuando la contaminación es mayor, las personas con un historial o enfermedad crónica requerirán más medicamentos, pero incluso las personas saludables sufrirán las consecuencias.

La contaminación ha sido relacionada por diferentes estudios en los últimos años a un mayor riesgo de enfermedades al corazón, cáncer, accidentes cerebrovasculares y demencia. Dado el enorme riesgo de la contaminación para la salud, ¿qué impacto pueden tener los árboles?

 

 

  • Árboles que "inhalan" la contaminación

Kamran Abdollahi es profesor de ciencias forestales urbanas en el Centro de Agricultura y Extensión del Sur en Baton Rouge, Luisiana, en Estados Unidos. Las coníferas, como esta secuoya roja, tiene hojas todo el año. Y sus hojas con cera facilitan la adherencia de partículas.

Con sus monitores portátiles, Abdollahi ha registrado niveles de dióxido de nitrógeno de 120 partes por billón en avenidas y 100 partes por billón bajo los árboles, lo que sugiere un impacto positivo de la vegetación.

Los árboles extraen contaminantes en dos formas principales, según explicó a Crowdscience de la BBC David Nowak, quien ha venido investigando su impacto en las ciudades durante más de 20 años y trabaja con el Servicio Forestal de Estados Unidos en Siracusa, en el estado de Nueva York. Y durante el día los árboles también evaporan agua reduciendo la temperatura del aire.

  • Pinos y olmos

Lo ideal es que el árbol que se seleccione para una ciudad tenga muchas hojas y sea de gran tamaño, según Nowak. "Quieres que haya un gran intercambio de gases no sólo para extraer la contaminación sino para reducir la temperatura".

Las coníferas tienden a ser mejores en remover partículas porque tienen hojas todo el año y están recubiertas de cera, por lo que las partículas tienden a adherirse, de acuerdo al investigador del Servicio Forestal estadounidense. Y en cuanto a los árboles de hojas caducas una de las mejores especies es el olmo, porque tienen hojas con un textura rugosa que es buena para captar partículas y además emiten menos compuestos orgánicos volátiles.

Estos compuestos son los que dan, por ejemplo, su aroma a los pinos, pero pueden reaccionar con otras sustancias e incrementar los niveles de ozono. Tal vez más importante que saber cuál es la especie ideal para combatir la contaminación es preguntar cuál es el paisaje ideal. "A lo largo de calles y avenidas es bueno es bueno enmarcar estas vías con filas de árboles, lo que desvía las partículas hacia arriba e impide que muchas se trasladen a las aceras donde camina la gente".

Pero en espacios muy cerrados, en que a veces se planta árboles a ambos lados de la calle cuyas copas se tocan formando un arco, "puede ser que se invierta el efecto y se atrape la contaminación".

 

Se  estima que los árboles retiran típicamente menos del 1% de la contaminación. Pero el porcentaje puede llegar en algunos casos al 15%.

Puede parecer poco, pero estamos hablando de toneladas de partículas. Más del 80% de la personas que viven en áreas urbanas del planeta donde se monitorea la calidad del aire están expuestas a niveles de contaminantes que superan los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud.

"A nivel general encontramos que los árboles en las ciudades de Estados Unidos impiden 850 muertes al año y más de 670.000 casos de episodios respiratorios agudos".

Plantar árboles en la ciudades sí disminuye la contaminación, pero la respuesta no es simple.

Las especies deben ser seleccionadas con cuidado. Y si queremos que los árboles extraigan la mayor cantidad de contaminantes, debemos recordar que el tamaño es una variable crucial.

Miércoles, 08 Marzo 2017 11:18

¿El olor a lluvia contiene bacterias?

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Cuando el suelo está seco y comienza a llover el aire se impregna de un aroma agradable y característico, el olor a lluvia o petricor. Su origen está en un compuesto que se conoce como geosmina, y que es una molécula producida por unas bacterias inofensivas y muy abundantes en el suelo: las Streptomyces. Según concluyeron en 2015 científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), parece ser que cuando una gota de lluvia aterriza en el suelo, genera unas burbujas que facilitan que esta molécula se disperse en forma de aerosol.

Pero no solo eso. En 2015 también se comprobó que el impacto de las gotas de lluvia es capaz de producir aerosoles repletos de bacterias y virus presentes en el suelo. Ahora, en un artículo publicado en Nature Communications, los mismos investigadores del MIT han comprobado que la lluvia es un medio fantástico para la dispersión de las bacterias, porque cada gota puede estar cargada con miles de microbios y viajar distancias considerables para ellas. Además, han averiguado que la lluvia moderada y los suelos arenosos y calientes (a unos 30 grados) son los mejores para conseguir la máxima dispersión.

                                                                                                                        

La mayor parte de las bacterias, y en especial las que viven en el suelo, son inofensivas para el ser humano, por lo que respirar el inocente olor a lluvia no tiene ningún riesgo. Pero, según ha explicado Cullen Buie, primer autor del estudio, este trabajo tiene implicaciones a la hora de entender cómo se debe controlar los patógenos que atacan a las plantas. «Hemos descubierto que la lluvia puede dispersar los microbios más lejos. Y que los aspersores también pueden hacerlo. Así que esto tiene importancia a la hora de intentar contenerlos».

 

Los investigadores han concluido que, en total, las lluvias pueden ser las responsables de la dispersión de entre el uno al 25 por ciento de todas las bacterias del suelo.

La investigación comenzó cuando científicos británicos compartieron sus sospechas de que la lluvia parecía estar aumentando la frecuencia de las infecciones de meliodosis. Esta es una infección pulmonar causada por una bacteria patógena conocida como Burkholderia pseudomallei, y suele aparecer en países del sudeste asiático y al norte de Australia.

Creen que la lluvia puede ser un factor importante en las infecciones de plantas

«Los investigadores británicos encontraron un aumento considerable en el número de infecciones que aparecían después de la lluvia, y sugirieron que esta bacteria podía ser dispersada por las gotas», ha recordado Buie. Por eso, su equipo y él decidieron averiguar si en general la lluvia era un mecanismo importante para la dispersión de bacterias.

Para comprobar esta hipótesis en el laboratorio, trataron de reproducir allí seis tipos de suelo y la dispersión de tres especies (inofensivas) de bacterias. Además, simularon distintos tipos de lluvia cambiando la altura desde las que dejaban caer las gotas, y cambiaron las temperaturas del suelo para tener en cuenta el efecto del clima, (entre otras cosas, el calor facilita la dispersión de aerosoles y compuestos volátiles).

Después de hacer caer las gotas sobre una superficie impregnada por bacterias, recogieron las gotas de los aerosoles en un disco, y luego las trasladaron a un medio de cultivo.

Veterinarios extrajeron en Tailandia 915 monedas del estómago de una tortuga marina, que se tragó el dinero lanzado al estanque donde vivía por visitantes en busca de buena suerte, informó hoy la prensa local.

La tortuga, llamada “Om Sin“, fue operada durante siete horas por veterinarios de la Universidad de Chulalongkorn de Bangkok que le sacaron del estómago cinco kilos de monedas tailandesas y extranjeras. El reptil fue trasladado el mes pasado a la facultad de veterinaria desde el centro de conservación de tortugas marinas de la marina tailandesa en Chonburi, al este de Bangkok, al tener dificultades para nadar.

Los veterinarios detectaron las monedas en un escáner y sometieron a la tortuga a una intervención quirúrgica que se alargó debido a un paquete de monedas en el estómago que requirió un corte mayor de lo previsto.

“Es difícil de imaginar cómo pudo tragar esa cantidad tan grande de monedas. No había visto antes un caso parecido”, dijo Pasakorn Brikshavana, portavoz del equipo de veterinarios de la universidad, según el diario Bangkok Post.

La tortuga permanecerá una semana en la facultad de veterinaria antes de que sea devuelta al centro de conservación, donde culminará su recuperación. Según las creencias de los tailandeses, lanzar monedas en un estanque con tortugas ayuda a ahuyentar la mala suerte.

 

Las formas que tienen las plantas en ocasiones nos pueden resultar abrumadoramente hermosas, y aunque rara vez la botánica podría ser la inspiración para crear lámparas, para la diseñadora Mariana Folber, tiene sentido.

 

La inspiración para su serie de lámparas de plantas, que combina iluminación temporánea con la belleza de las formas de la botánica, surge de los meticulosos diseños de la naturaleza.

Las lámparas funcionan con focos LED y que están cubiertos por hojas de acrílico con un aspecto realista. Al ser encendidas, la electricidad fluye a través de las venas de la hoja que salen desde los tallos hasta las puntas con un brillo tenue que muestra el gran detalle de las plantas.

 

 

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